Anoche decidí no gastar mas plata en remis para ir a trabajar asi que puse el despertador bien temprano, para poder tomarme el tiempo para desayunar, peinarme, elegir la ropa, etc. 7:15 precisamente. Con media hora era yo. Me dormí no muy tarde, tipo 1 para descansar bien. Me desperté a la madrugada a eso de las 6, miré la hora y sentí ese placer que sucede cuando te queda tiempo para dormir. Estaba chocha.
En un momento mi sueño es interrumpido por mi celular. Ahi empezó todo. Dormida claro, lo agarro pensando que tenía que apagar la alarma. Es obvio que en mi estado no distinguí entre el sonido de la alarma y el de las llamadas.
Resulta que no era la alarma. Era una llamada. Una voz de un hombre (era cordobés, me la juego), me preguntaba si yo era la señorita Guadalupe Salaberría Vidal. No pude contestar en ese momento de confusión, por que en cuanto escuché esa voz, miré automáticamente la hora mientras ese hombre me hablaba. ERAN 8:45. Si, estaba teniendo un enorme problema.
Empecé una especie de rally por mi casa: mientras buscaba el teléfono, PARA PEDIR UN FUCKING REMIS y terminar haciendo lo que había intentado evitar, me cepillaba los dientes, mientras pedía un auto, buscaba una remera, mientras agarraba las llaves, me ponia las botas.
No hice pis, no desayuné, no me peiné, no me abrigué, no encontré la ropa que pensaba ponerme, no me maquillé y ENCIMA ME TOMÉ UN REMIS.

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